EL ARQUERO


Tú,
que eres el gran arquero
El Todopoderoso
que me tensas
hasta extenuarme,
dosifica tu severidad,
o lánzame.

Si soy tu flecha,
suelta la cuerda,
así podré atravesar este mar
y verlo,
aunque dormido,
ver lo que he perdido.

que necesito
para alcanzar la paz,
llegar y recoger mis restos.