VIA LAIETANA
Que tristeza se lleva esta mirada
anticipada al adiós,
fundida en su propia finitud,
origen del regreso.
Siempre seremos desterrados
porque nuestro sino es amar,
amar lo que es y lo que pasa.
Al llegar, nos iremos,
siempre será así,
harapos y trajes reales.
Dos vidas, dos ciudades.